Lo que es más, si tuvieran que calcular intereses o demostrar cuándo entienden de “diversificación de riesgo”, los hombres sacarían mejores notas.
Sin embargo, también dicen que las mujeres son mejores administradoras del dinero del hogar, mientras que los hombres se desempeñan mejor en la planificación financiera y las inversiones.
Nada por fuera del estereotipo ¿no?
Pero, a éstas diferencias de género, tenemos que sumarle las que ya conocemos: que los hombres ganan más que las mujeres (y afrontarlo suelen gastar más), que son las que principalmente cuidan a los niños, por lo que su fuerza de trabajo es diferente, y además, ¡viven más! (en promedio), y por eso el sueño de un retiro es aún más difícil de alcanzar.
Entonces ¿qué significa eso? Significa que si quieren superar esta aritmética que trabaja en su contra, es decir, de vivir más y ganar menos ¡DEBERÍAN SER EXPERTAS EN INVERSIONES! Pero, lamentablemente cuando se trata de invertir, las mujeres no se sienten con la confianza o la preparación necesaria para encarar ese proyecto.
Sin embargo, una vez que empiezan a hacerlo y a tomar las riendas de su futuro financiero, sean solteras o casadas, con o sin hijos, pueden llegar a ser mejores que los hombres (según algunas estadísticas).
De todas formas, no se trata de una competencia para saber quién lo hace mejor, porque muchas veces el trabajo es en equipo, sino de generar confianza en ti misma y ser más independiente a la hora de tomar decisiones sobre qué hacer con tu dinero, sin depender de otros.
Tal vez alguna vez escuchaste o leíste lo que decía la princesa Diana de Gales “Al final del día la gente piensa que un hombre es la respuesta a la realización personal. Para mi, un trabajo es mejor”. Por eso, si quieres cumplir tus sueños, ¡trabaja por ellos tu misma!
Así que mujer…anímate a entrar al juego, porque ¡invertir ya no es un juego sólo para niños!
Lo primero que tienes que hacer es valorarte a ti misma y tomar un compromiso real con tus finanzas y tu futuro financiero, porque de eso dependerá el resto del camino.
Ahora, ¿cuáles son los próximos pasos?
1. Fíjate metas y empieza a ahorrar.
Identifica cuáles son tus metas a corto y largo plazo, y haz un plan de acción. Básicamente, se trata de empezar ahorrar para ellos, teniendo en cuenta el tiempo en el cuál quieres lograrlo y el dinero que necesitarás.
Si ya tienes algo ahorrado, investiga qué tipo de fondo mutuo sería más conveniente para ti. Y recuerda que toda inversión tiene riesgos, pero a menor riesgo, menor retorno. Y al momento de consultar por esos productos, nunca te quedes con la primera opinión.
2. Invierte en tu futuro.
Las estadísticas dicen que las mujeres viven más años que los hombres, y por eso es bueno estar preparada para vivir esos 15, 20 o 30 años más que las esperan cuando dejan de trabajar. Porque no sé tú, pero apuesto que quieres hacer tú propia huerta en el patio, viajar a donde no he podido antes, aprender algo que siempre haz querido y malcriar a tus eventuales nietos.
Tener algo en tu pensión es esencial, pero si quieres superar lo mínimo, comprarte una casa, educar tus hijos, pagar sus bodas, y viajar en tus “años dorados”, empieza a colocar los primeros ladrillos.
3. Sigue aprendiendo.Invertir no es algo que se aprende en un día; pues es un aprendizaje constante. Y porque realmente queremos que entiendas cómo funciona todo esto, aquí en este blog te acercamos algunos artículos que te serán útiles para empezar a aprender lo más básico del mundo de las inversiones y para evaluar qué alternativas son mejores para ti.

